Desde que nacen, los bebés tienen la necesidad de comunicarse con nosotros para expresar sus necesidades y deseos. Por ello, desde un principio utilizan el llanto como herramienta para darse a entender y poco a poco van incluyendo otras cosas como balbuceos, soniditos y movimientos para llamar nuestra atención hacia lo que quieren comunicarnos.

La necesidad de comunicarse es innata y hoy en día sabemos que no tenemos que esperar a que ellos puedan emitir sus primeras palabras para comunicarnos con nuestros bebés. De esto se trata el Baby Signing.

¿Qué es el Baby Signing?

Es una técnica que consiste en enseñar signos (señas o gestos) a los bebés para que puedan comunicar sus necesidades y deseos básicos mucho antes de que puedan hablar.

¿Si los bebés pueden aprender esos sencillos gestos, por qué no enseñarles otros para que puedan decirnos lo que están pensando?

En todas las culturas utilizamos gestos de manera natural para expresar algunas ideas, por ejemplo, ponemos nuestra mano en la oreja con el pulgar y el meñique extendidos para indicar que nos hablen por teléfono o ponemos nuestro dedo índice sobre los labios para decir que necesitamos silencio. A esto le llamamos comunicación no verbal y realmente representa el 80% de nuestra comunicación. Nuestros gestos, expresiones y lenguaje corporal expresan mucho de lo que queremos decir, aún cuando no usemos palabras.

Todo esto lo aprenden los bebés de todo el mundo, por lo que empiezan a apuntar, a decir adiós o mandar besitos desde muy pequeñitos. Esos gestos también comunican! Es un gran indicativo de que no tenemos por qué esperar a que empiecen a hablar para saber qué es lo que pasa por su cabecita.

Los pequeños pueden manejar mucho antes sus manitas que su aparato fonoarticulador, por lo que es más fácil que a los 9 meses nos diga que quiere leche a través de un signo o gesto que diciendo la palabra leche.

¿Qué signos o gestos se les enseñan a los bebés?

Nosotros podemos inventar los signos o gestos que queramos para indicar ciertas palabras o ideas, pero lo ideal es que utilicemos una lengua de signos existente para tener una base bien puesta, así no tenemos que inventar nada y existe un registro de todas las palabras que necesitemos.

La técnica del Baby Signing se inició con lengua de signos americana (ASL), pero se ha comprobado que se puede adaptar a cualquier lengua de signos existente.

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